Nota mental

Nota mental

CATALÀ

El de hoy es un post cortito pero no menos emocionante (bueno, desde el confort de donde estáis quizás no os resulte tan emocionante pero, y creedme, ha sido una gran buena sorpresa).

Siempre que voy al canal vuelvo a casa con un par de notas mentales que nunca sé si acabarán en un post o no. Entre los apuntes que tengo, hay una colección dedicada a los cambios o cosas que veo se van sucediendo en el canal a medida pasan las semanas y dejamos atrás los meses fríos. Son de diferentes días y de fechas que ya no recuerdo. Hasta ahora tenía:

Ya han abierto el cable-sky que hay al fondo del canal para la gente que practica wakeboard. Ellos contentos. A nosotros esto nos corta el canal a los 700 metros y de paso los wakeboardistas nos generan unas olas con las cuales cuesta luchar   |   El agua ha ido ganando transparencia y comienzas a ver más el fondo. Según nos han explicado esto es porque con el cambio de temperatura se mueren unos microorganismos (algas del fondo o algo por el estilo) que sería lo que le da aquel aspecto más turbio los meses de invierno, ahora, también me han dicho que quizás es que con las buenas temperaturas revive un segundo microorganismo que se come al primero. Pero vaya, no he encontrado respuesta al respecto en internet   |   En las primeras horas de la mañana que es cuando hay menos viento el canal está dominado por la rectilínea velocidad de los que hacen remo. Los piragüistas, más remolones, comienzan a llegar hacia las 9.00 h – 10.00 h   |   En el canal navega todo el mundo: hoy organizaban un campeonato de “RG-65” según se ha puesto a explicarme con entusiasmo unos de los participantes en el muelle. Con los simples K1, K2 y K4 (denominación de los kayaks según su número de remadores) en la cabeza, RG-65 era un nombre que me imponía y generaba extrañeza al saber que este tipo de embarcación sólo requería medio metro de profundidad para navegar cuando las nuestras (K1) necesitan un mínimo de tres para competir en condiciones. Claro… no estoy al día, la sorpresa fue mía al saber que se trataba de una regata de veleros de… radiocontrol clase RG-65   |   Empiezan a llegar los primeros visitantes ocasionales: hoy un grupo de niñas y niños de escuela haciendo una actividad en bote   |   Un paddle surf en el agua   |   A la fauna que nos acompaña habitualmente ahora se suma el sonido y el vuelo de las escurridizas golondrinas que llegan a puñados como perdigones   |   Nos cruzamos con los primeros padres luchando con los remos para conducir el bote de alquiler ―y la familia― de vuelta al muelle   |   Cuando cae la noche los murciélagos se apoderan del cielo y los mosquitos de la superficie del agua   |   Del 12 al 15 de abril (y la semana previa por los preparativos) nos cierran el canal pues tendrán lugar unas pruebas de piragüismo clasificatorias para no sabemos bien qué y sólo lo abrirán a público antes de las 8.30 h de la mañana y pasadas las 18.00 h de la tarde   |   Alguien por aquí ha empezado a cambiar el plumaje porque al agua está llena de plumas tiernas   |   Y así…

Pero vaya… nada se salía de lo normal como para explicároslo. Hasta hoy.

Contrastando con la tarde fría, encapotada y resacosa de aguaceros primaverales que nos acompañó ayer sábado con Pedro en el canal (y a todas las y los piragüistas de alrededor del mundo que llevavan el día entero bajo la lluvia participando en las mencionadas clasificatorias que ahora me entero son para ganarse un lugar en los Juegos Olímpicos de la Juventud (14 a 18 años) que se celebrarán en Buenos Aires en octubre de este año y que tienen el canal engalanado como en su mejor momento de aquel omnipresente año ‘92), la tarde de hoy invitaba más: el viento que soplaba se había llevado las nubes de la mañana y brillaba el sol.

Al poner la piragua en el agua lo he notado pero no he querido creérmelo del todo. Además, la situación no estaba cómo para recrearme en sutilezas: igual que estos últimos cuatro días interrumpidos por el clasificatorio, una vez más daban las 19.00 h y el muelle estaba a tope de gente que había esperado ansiosa ―o casi rabiosa― este momento del día para poder entrar al agua una vez finalizadas las pruebas de estas malditas famosas clasificatorias olímpicas que se les impedía utilizar el canal como de costumbre. Entre otros, en el muelle estaba Carlos a quien hace tiempo que no veía y todo el equipo de piragüistas del club del canal con quienes me disponía a salir al agua. Por lo tanto, valía más concentrarse.

Pero una vez en marcha ―y mojándome como me mojo siempre (no por caerme pero por el agua que me riego encima con el remo)― eso que hace un momento me había parecido una equivocación insistía ahora en que le tomara atención. Primero me cae una gota y me parece extraño. Después otra y vuelvo a sentir lo mismo. Después de la octava, la undécima y siguientes hasta acabar la sesión, ya no podía estar equivocado:

Nota mental:
Estamos a 15 de abril y hoy el agua del canal está caliente.

Eso. No podía irme a la cama sin dejarlo escrito (lástima que en Pedro ya no tiene la costumbre de perder el equilibrio porque ahora sí que apetece).

Resumen de la jornada: 14,5 km non-stop a 7,8 km/h. Por fin vamos mejorando y bien porque Hannover está sólo a 49 días de distancia (ahora únicamente nos falta ponernos a correr, montar en bici, averiguar si todavía entramos en nuestros wetsuits e ir regularmente a nadar. Vaya, ¡qué vamos sobradísimos!). ¡¡¡Kohn Hanofa!!!

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2 thoughts on “Nota mental

  1. Quien sabe, sabe y quien no… ¡tiene amigas que hacen un pehachede! Aquí una aclaración con relación a aquello del que yo no pude encontrar respuesta en internet: el aumento de la transparencia del agua del canal a medida que llegan los meses más cálidos.

    Nicolau!

    Te redacto algo mejor la respuesta al post q x whatsapp no me he explicado mucho.

    Todos los organismos vivos (plantas, animales o microorganismos) tienen unos rangos de pH, temperatura (T), oxígeno, etc. óptimos para vivir. El caso de la T es muy evidente, puesto que toda la actividad biológica se dispara cuando empieza a subir a la primavera. En el caso de los lagos, lo que pasa es que durante el otoño-invierno (con precipitaciones, vientos, etc) hay una mezcla con el fondo (donde hay sedimentados todos los organismos que han muerto y donde se dan procesos de descomposición). Con el aumento de las temperaturas los organismos fotosintéticos (plantas y algas) encuentran su “Edén” porque hay muchos nutrientes provenientes de esta mezcla y lo que hacen es consumirlos: disminuye la materia orgánica (y como consecuencia la turbiedad, por eso la ves más clara) y los microorganismos alóctonos (como los microorganismos fecales) mueren más rápidamente y sedimentan al fondo. Si la masa de agua es profunda la diferencia de temperatura entre la superficie y el fondo crea capas (estratos) de diferente densidad que se romperán en otoño. En el caso del mar hay estratificación pero para que te hagas una idea, la diferencia de actividad biológica debida a la temperatura hace que en mares tipo el Mediterráneo, o el Caribe tengamos aguas mucho más transparentes que al Atlántico o el mar Negro.

    No sé si te he aclarado algo o te he liado más 😛

    Pues, ¡a mí sí que me ha aclarado cosas! Y otras alóctonas me han dejado un poquito preocupado… ¿Que quién escribe? La verdad tendríais que reconocer su mano pues ya se ha pasado con su pluma por aquí por el blog (San Silvestre 2017) i antes también.

    * Contenido traducido. Original en la versión en catalán del post.

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