¿Un problema sin solución?

Esta historia quiero contarla de al menos 4 maneras diferentes, pero solo puedo de una. Así que la contaré de dos.

Mi bici es antigua. Pesada. Vintage. Retro. Del siglo pasado. 
Mi bici es bonita. Discreta. Bien hecha. Dura. De carreras. 

La compré hace ya dos años. Por si algún día hacía otro triatlon, no tener que sufrirlo sobre una bici de montaña. Y ahora me dispongo a hacer un viaje sobre ella de 20 jornadas, y al acabar: un iron man. 

Mi bicicleta vintage, justo despues de comprarla

Lo primero fue conseguir alforjas y transportín lo cual, gracias a nuestra amiga Anna, que nos prestó su material, no fue ningún problema.

Enganchar el portaequipajes a la bici, sería harina de otro costal. 

Fui a un taller de bicicletas, y les pregunté sobre el tema, y su respuesta fue muy gráfica. Un meneo de cabeza en sentido horizontal, seguido de un arrugado de entrecejo bien pronunciado, y para terminar, una doble repetición del meneo horizontal. Vamos, que no! Que imposible transformar una bicicleta de carreras de hace 30 años en una de ruta.

La forma del cuadro estaba obsoleta. No disponía de los agujeros necesarios, ni de los enganches adecuados. Y ante todas las alternativas sugeridas, ninguna buena cara ni palabra de esperanza salia de la cara de los mecánicos. 

Quedaba un mes para salir de viaje, y yo sin posibilidad de llevar equipaje. Del inesperado susto, corrí a internet, busqué tiendas de bicis en barcelona, y las ordené por cercanía a mi trabajo. Al día siguiente, las recorrí todas. Cuando digo todas, son todas. Al menos 12. Y en cada una escuchaba peores noticias:

 –eso en esta bicicleta no se puede conseguir.

 -yo de tí no lo haría.

-simplemente no. 

Con cada negativa que escuchaba, disminuían las esperanzas, y suavizaba mi entrada en la siguiente tienda. Recuerdo una de las últimas:

Hola, disculpe, vengo a proponerle un reto. Sé que es díficil, y le pido que piense con creatividad. No hace falta que el sistema quede perfecto, con que sea un medio apaño me vale.  ¿usted cree que hay alguna manera de poner un portaequipajes en esta bici de aquí?

Pero la respuesta no variaba. 

De cuando en cuando, cada dos o tres tiendas, el encargado me decía: –esto no tendrás forma de hacerlo. Pero ve a Bicis Castell, que son especialistas en bicis vintage, y a lo mejor te pueden ayudar. – la tercera vez que me mencionaron este local fui directo. Allí me ofrecieron una primera solución a la imposibilidad de poner alforjas en mi bólido de carreras: agujerear el cuadro y comprar un portaequipajes de 100 euros para fijarlo al eje de la bici. No eran tan malas noticias como las que había escuchado hasta el momento, pero no podía ser la unica manera!

Yo trabajo en el departamento de Soporte, sí, con mayúsculas, de Global Planning Solutions. Fabricamos, implantamos y mantenemos Software (si, otra vez con mayúsculas). Y gran parte de de la labor de nuestro equipo es hacer que las piezas que parecen no encajar, se adapten, crezcan, evolucionen y acaben por engranar dentro de mecanismos complejos. Acostumbrado a encontrar soluciones extravagantes ante problemas aun más raros, me cuesta entender la facilidad de algunas personas para decir No, de forma tan rotunda.

Hay gente que cuando el tornillo no encaja, menea el hocico y tiene el NO preparado en sus labios, y otros… otros… otros simplemente son diferentes.

…continuará.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s